martes, 26 de mayo de 2015

Bienvenido los valientes: STOP IT Infección Intra-abdominal Complicada.


Todos los esfuerzos por diseñar y llevar a cabo estudios clínicos que evalúen la eficacia y seguridad de regímenes antibióticos  más cortos en enfermedades infecciosas, deben ser felicitados. Esta vez, el estudio STOP IT, publicado esta ultima semana en NEJM, se une a este selecto grupo de publicaciones que cambian significativamente nuestra practica clínica.
STOP IT, es una colaboración  internacional (EEUU y Canadá) y multicéntrica (23 instituciones) coordinadas desde el Departamento de Cirugía de la Universidad de Virginia. STOP IT pretendía re-demostrar lo que desde hace mucho tiempo algunos estudios clínicos y series de casos pequeñas han mostrado: que una vez se tenga control del foco infeccioso,  un curso corto de antibióticos es mas que suficiente en casos de infección abdominal complicada. Cabe anotar aquí, que todo estudio clínico dirigido a demostrar plausibilidad de esquemas antibióticos acortados son altamente anhelados y apuntan, inevitablemente, a la reducción de la presión de selección de la resistencia antibiótica, qué es un problema de talla mundial (vea aquí nuestra ultima entrada sobre el tema).  

Pensando en alcanzar un poder estadístico que le permitiera detectar una diferencia de 10% entre los grupos del estudio, STOP IT incluyó en total 518 pacientes en 5 años de de reclutamiento (2008-2013). Pacientes con infecciones abdominales complicadas provenientes de complicaciones del colon, intestino delgado y apéndice fueron incluidos. En esta ultima, el número de apendicitis complicada fue limitado a menos del 20% de la población incluida. Los procedimientos para control del foco infeccioso incluyeron en su orden descendente de frecuencia: drenaje percutáneo (33% en ambos grupos), resección, anastomosis o cierre (25% aproximadamente en ambos grupos) y drenaje quirúrgico solamente en 21%.

Después de controlado el foco infeccioso, los pacientes fueron aleatorizados a dos grupos:

1.     Control: duración pre-determinada de hasta 2 días después de la resolución de fiebre, leucocitosis o íleo con un máximo de 10 días de tratamiento antibiótico.

2.     Grupo Experimental: 4 días fijos de duración antibiótica.

El desenlace primario fue compuesto e incluyó un conglomerado de: infección de sitio quirúrgico, infección intra-abdominal (en otras palabras colección y/o absceso abdominal) y muerte.  72.7% en el grupo control y 82% en el grupo experimental recibieron la duración antibiótica propuesta, al final del estudio. EL esquema antibiótico fue seleccionado de acuerdo a los protocoles de manejo de cada institución participante.  El desenlace primario ocurrió en 22.3% del grupo control (a expensas de 8.8% infección de sitio operatorio y 8.8% infección intra-abdominal recurrente) y 21.8% en el grupo experimental (6.6% sitio operatorio, 15.6% infección intra-abdominal recurrente) (p=0.92). La mortalidad fue un desenlace infrecuente y ocurrió en 2 y 3 casos el grupo control y experimental, respectivamente. Como era previsible, el tiempo para la detección de infección de sitio operatorio o infección abdominal recurrente (ojo: esto después de drenaje adecuado del foco infeccioso) fue más prolongado (casi por ± 7 días) para el grupo control (p=0.001).

Así, en conclusión, alargar la terapia antibiótica por más de 4 días después del control del foco infeccioso abdominal, sirve únicamente para retrasar la presentación clínica de subsecuentes complicaciones infecciosas. En otras palabras, le da 7 u 8 días de ventaja a la complicación infecciosa (al absceso abdominal o a la infección de sitio-operatorio).  Si esto es de algún beneficio para el paciente o el grupo quirúrgico, les dejo la inquietud a mis colegas del ámbito quirúrgico. ¿Sería ético suministrar más días de antibiótico solo para retrasar una complicación infecciosa, a toda vista según este estudio inevitable?

En todo caso, STOP IT me sorprende en un dato. Alrededor de 20% de los pacientes en ambos grupos, indistintamente si recibieron terapia antibiótica acortada o de duración “estándar”, desarrollaron complicaciones infecciosas.  Es decir, 1 de cada 5 pacientes se complica, sea bien con infección localizada de sitio operatorio y/o infección intra-abdominal recurrente.  Esto es algo, para advertirle a los pacientes de una manera abierta y sin tapujos.   Hablarles con números y estadísticas puede ayudar a evitar disgustos, frustraciones y malos entendidos; y también le quita presión a la función del antibiótico como el “salvador” en estos tipos de infecciones. Indistintamente de la duración del esquema antibióticos, después de un adecuado control del foco, el antibiótico acortado, no previene sino que retarda la presentación de futuras complicaciones infecciosas.

Infortunadamente, el tamaño de la muestra no fue suficiente para detectar efectos positivos de la terapia antibiótica de corta duración, tales como disminución de la incidencia de Clostridium difficile, disminución de infección nosocomial NO abdominal o infección extra-abdominal con microorganismo resistentes. Sin embargo, los beneficios de restringir el uso imprudente  y frívolo de antibióticos es incuestionable en nuestros días.

STOP IT, se une a esa lista de valientes que allanaron terreno en lo desconocido y cambiaron paradigmas en nuestra practica clínica. STOP IT ya se posiciona entre los Holandeses que nos demostraron que 3-dias de antibiótico puede ser suficiente en Neumonía Adquirida en la Comunidad (NAC) (revisado aquí en este blog) o entre los franceses que hace 12 años la sacaron del estadio (en JAMA) comprobando que 8 días de antibiótico es igual a 15 en Neumonía asociada a ventilador (NAV).  Así, de ese nivel esta STOP IT. No por otra razón, fue publicado en Nejm.org

¡Ojala vinieran muchos mas de estos estudios!

Carlos A Gomez MD





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