El paciente HSH (sigla de Hombre
que tiene Sexo con Hombres), —algunos en esta población se definen abiertamente
como gays u homosexuales, otros no, —representa diversos retos desde el punto
de vista del cuidado primario.
Esta población ha sido
desproporcionadamente golpeada por la epidemia del VIH. La tasa de infección
anual por VIH se ha incrementado por 12 % desde 2009 a 2013, con 31.000 nuevos
casos anuales en EE.UU. En zonas urbanas de Colombia, la población HSH es
mayoría en los programas institucionales de VIH-SIDA. Sin embargo, la población
HSH demanda cuidados de la salud que corresponden al médico de cuidado primario
(médico general en nuestro entorno, y en pocos programas es el médico familiar)
que van más allá de la efectiva prevención de la infección por VIH.
Más allá de creer que este es un
problema exclusivo de medicina general — además de que el cuidado primario
pocas veces funciona en nuestro medio—he aquí una oportunidad estupenda para la
intervención del infectólogo. ¿Acaso el paciente HSH, VIH negativo, con alto
riesgo de infección VIH no se beneficiaría de una visita preventiva del
infectólogo una o dos veces al año? De
seguro sería costo efectivo. En la más reciente edición del
NEJM, ha sido publicado una guía práctica para el cuidado primario del paciente HSH.

